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martes, 6 de septiembre de 2011

LA VIRGEN MARÍA DE COROMOTO
Por Luis Alfredo Valles Silva Fuentes: Archivos Diocesanos y de Internet Blogger Indios Coromotanos en Venezuela de Luis Valles Silva
Los venezolanos celebran su fiesta tres veces al año, el 2 de febrero y el 8 y 11 de septiembre. ¡¡Felicidades a todos los venezolanos en el día de su patrona!! Los indígenas que habitaban en Guanare (Venezuela), con la llegada de los españoles en 1591, huyeron hacia la selva, al norte de la ciudad. Desde entonces, los civilizadores extranjeros esperaron durante décadas a que la tribu descendiera de las montañas para que tomaran parte en el aprendizaje del cultivo de los campos y de la doctrina cristiana. Pero eso parecía casi imposible que sucediera. Un día de comienzos del año 1651, en la quebrada del río Tucupido, sobre la corriente de las aguas, el cacique (Jefe de la Tribu) junto a su mujer y otros indios contemplaron asombrados la imagen de una Bella Mujer con un niño en brazos. La mujer le dijo en al Cacique en su lengua: "Sal del bosque junto con los tuyos y ve donde los blancos para que les echen agua sobre la cabeza y puedan subir al Cielo". La Virgen se refería a que reunirá el Cacique a su tribu y acudiera a los blancos para recibir el bautismo. El cacique, impresionado por lo que había visto y escuchado, decidió obedecer a la Bella Mujer. Casualmente, un español llamado Juan Sánchez, transitaba por allí y el Cacique le relató lo sucedido. Juan Sánchez puso a disposición del Cacique unos terrenos que había obtenido años atrás, por donde pasaba una quebrada llamada Coromoto, a unas 5 leguas de Guanare. De esta forma, el Cacique podría repartir estos terrenos entre su tribu para que los indios Cospes dieran su consentimiento de vivir allí y de hacerse cristianos. Transcurridos varios meses en Coromoto, los indios recibieron el Bautismo a excepción del Cacique, a quien el demonio le hacía probar disgusto por la religión y lo tentaba con regresar a la selva. El mutismo y enfado del Cacique aumentaba cada día. Se sentía infeliz. Fue con ese estado de ánimo que llegó a su bohío el 8 de septiembre de 1652, y sin mediar palabras con nadie se acostó en su barbacoa. El sol se ocultó y dio paso a la noche. De repente, el umbral del bohío se iluminó de una luz fulgurante que envolvía a la Bella Mujer de la quebrada. Estaban presentes su esposa, su cuñada Isabel y su sobrino Juan. Al verla, el Cacique le pidió que se marchara. En cambio, la virgen se le acercó más, por lo que el Cacique se abalanzó sobre Ella para tomarla del brazo y echarla fuera. En ese instante, el interior del bohío quedó en penumbras. “¡Aquí la tengo!”, dijo el Cacique en tono de furia y triunfo. Las dos mujeres intrigadas le piden ver a la Bella Mujer, fue entonces cuando el Cacique a la luz del tenue fogón abrió su mano y vieron en una pequeñísima imagen el retrato de la Bella Mujer que irradiaba rayos luminosos. El niño Juan, entristecido por el comportamiento del Cacique, se fue a escondidas a avisarle a Juan Sánchez de lo sucedido. Éste, junto con dos de sus compañeros fue a la choza del Cacique y recuperaron la preciosa reliquia. Juan Sánchez, al recibirla de manos del niño, sintió profunda emoción, pues reconoció en ella la Madre de Dios, y con respeto la colocó en un relicario de plata que acostumbraba llevar al cuello. Al día siguiente (9 de septiembre) el Cacique se puso en marcha para regresar a la selva pero fue mordido por una serpiente a poca distancia del pueblo. El Cacique, viéndose en peligro de muerte, se arrepintió y pidió a gritos ser bautizado, sacramento que le fue administrado por un cristiano que transitaba por el lugar. El Cacique recomendó a los indios que se mantuvieran con los blancos y murió. Como consecuencia de esto, los indios Cospes formaron una comunidad de fieles muy fervorosa. De regreso a su casa de Soropo, Juan Sánchez colocó a Nuestra Señora de Coromoto en un altar, donde permaneció hasta el primero de febrero de 1654. El 7 de octubre de 1944, el Papa Pío XII la declaró "Patrona de la República de Venezuela" y su coronación canónica se celebró tres siglos después de la aparición, en 1952. Hoy en día, cerca de Guanare (estado Portuguesa), en el lugar de la segunda aparición, fue construido un bello templo, el Santuario Nacional Nuestra Señora de Coromoto, el cual fue consagrado el 7 de enero de 1996, e inaugurado con la solemne Eucaristía presidida por su Santidad el Papa Juan Pablo II, el 10 de febrero de 1996. Los venezolanos celebran su fiesta tres veces al año, el 2 de febrero y el 8 y 11 de septiembre.
Oración a la Virgen de Coromoto ¡Oh Virgen de Coromoto! En tus manos deposito esta súplica (tal intención, tal necesidad). Bendícela. Preséntala al Corazón de Jesús. Haz valer tu amor de Madre y tu poder de Reina. ¡Oh María! Yo cuento con tu ayuda. Yo confío en tu poder. Yo me entrego a tu voluntad. Yo estoy seguro de tu misericordia. ¡Madre de Dios y Madre mía! Ruega por mí. Llévame al Corazón de Jesús. Bendícenos Madre Santísima Cúbrenos con tu Manto Madre Mía
Oración de S.S. Juan Pablo II a Nuestra Señora de Coromoto Guanare, 10 de febrero de 1996 Virgen y Madre nuestra de Coromoto, que siempre has preservado la fe del pueblo venezolano. En tus manos pongo sus alegrías y esperanzas, las tristezas y sufrimientos de todos tus hijos. Implora sobre los Obispos y Presbíteros los dones del Espíritu, para que, fieles a sus promesas sacerdotales, sean infatigables mensajeros de la Buena Nueva, especialmente entre los más pobres y necesitados. Infunde en los religiosos y religiosas el ejemplo de tu entrega total a Dios, para que en el servicio abnegado a los hermanos los acompañe en sus trabajos y necesidades. Madre de la Iglesia, alienta a los fieles laicos, comprometidos con la Nueva Evangelización, para que, con la promoción humana y la evangelización de la cultura, sean auténticos apóstoles en el Tercer Milenio. Protege a todas las familias venezolanas, para que sean verdaderas Iglesias domésticas, donde se custodie el tesoro de la fe y de la vida, donde se enseñe y se practique siempre la caridad fraterna. Ayuda a los católicos a ser sal y luz para los demás, como auténticos testigos de Cristo, presencia salvadora del Señor, fuente de paz, de alegría, de esperanza. Reina y Madre Santa de Coromoto, ilumina a quienes rigen los destinos de Venezuela, para que trabajen por el progreso de todos, salvaguardando los valores morales y sociales cristianos. Ayuda a todos y cada uno de tus hijos e hijas, para que, con Cristo Nuestro Señor y Hermano, caminen juntos hacia el Padre, en la unidad del Espíritu Santo. Amén.
Nuestra Señora de Coromoto La historia de esta advocación mariana data de un hecho que ocurrió en las selvas de Portuguesa, Venezuela, el 8 de septiembre de 1652, donde la Virgen María se le apareció al indio Coromoto, cacique de los indios cospes, pidiéndole que tanto él como su gente se conviertan y se bauticen, el cacique le relató lo sucedido a su encomendero, don Juan Sánchez, varios indígenas cospes se convirtieron y se bautizaron, pero no el testarudo cacique, quien se quedó solo en la selva, la Virgen se le aparece otra vez, y Coromoto, enceguecido por la ira, alza su brazo para agarrarla y desaparece, la aparición se materializó en una estampita hecha de fibra de árbol (esta misma imagen se venera hoy en Guanare). Coromoto es mordido por una serpiente venenosa y vuelve a Guanare, herido y a punto de morir, comenzó a pedir el Bautismo, y al bautizarse, se convierte en apóstol y rogó al grupo de indios cospes rebeldes que estaba bajo su mando, que se bauticen. Meses después, Coromoto, ahora con el nombre cristiano de Ángel Custodio, muere en buena vejez. El Papa Pio XII en 1950, la declaró Patrona de Venezuela y el Papa Juan Pablo II la coronó en su visita al Santuario mariano en Guanare.
MILAGROS DE LA VIRGEN MARIANA DE COROMOTO EN VENEZUELA. Uno de los hechos acontecidos recientemente y que representa un hito para la iglesia venezolana es la restauración de la Virgen de Coromoto. Conozco en persona a Nancy Jiménez, miembro del equipo restaurador, con prestigio en toda América por su cualificación en el ramo y quien aseguró un trabajo impecable. Reliquia, patrimonio del pueblo venezolano, que seguirá a salvo por muchos siglos más. La fe sencilla de la gente la venera desde hace 357 años, en Guanare, lugar de la aparición, y a donde los creyentes peregrinan al Santuario para confiarle su dolor y pedirle nuevas fuerzas para seguir luchando. Resulta llamativo que las principales apariciones de la época Colonial sea a indígenas (nunca se aparece a obispos ni a curas), siendo que los indios en la primera época de la Conquista no eran considerados dignos de instrucción religiosa ni de sacramentos por “no tener alma”. Recordemos que los indios de Guanare ayudados por la Virgen salieron de las montañas para pedir conocimientos sobre Jesús de Nazaret, su hijo, y pedir el bautismo cristiano. Sin embargo, el cacique, al sentir que había perdido su libertad, se regresa a la selva. Pero en la madrugada de un día como hoy de 1652, aquella Bella Señora se le aparece de nuevo. El nativo le pide que lo deje tranquilo, y le dice que ya no le obedecerá. Entonces, se levanta toma el arco y la flecha para matar a la Señora, pero ésta se aproxima a él para abrazarlo. Acto seguido, al cacique se le caen las armas empuñadas. Entonces, toma por un brazo a aquella Dama para sacarla de su choza y en ese momento ocurre el milagro. Ella desaparece, dejando en la mano del Cacique su diminuta imagen. Es una imagen que mide 2,5 cm de alto por 2 cm de ancho. Curiosamente tiene gran similitud con la Virgen del Principio. Pintura que le atribuyen al propio Evangelista Lucas, y que fue venerada en Nápoles desde el siglo IV. La interesante investigación titulada: “Extrañas Coincidencias, Similitud de la Virgen del Principio con la Virgen de Coromoto” escrita por, Medardo D´Ambrosio, en: La Voce D´Italia (27 de mayo del 2002), dejan perplejo a cualquier investigador que esté dispuesto a escudriñar las resonancias de los primeros siglos del cristianismo en suelo venezolano. En tal sentido, tenemos en Venezuela la imagen más próxima a la primera pintura de la Madre de Jesucristo con la cual se inició el culto mariano en el mundo. En marzo de 2009 se dedica un laboratorio dentro del Santuario Nacional de la Virgen de Coromoto. Equipo de trabajo compuesto por los restauradores Pablo Enrique González y Nancy Jiménez. Los hallazgos dejaron perplejos a los “incrédulos” científicos. Descubriendo, por ejemplo, que una vez analizadas las aguas empleadas en el tratamiento original, el pH resultó ser neutro. Hecho inexplicable para la ciencia. Detectaron símbolos ancestrales, que para el antropólogo Nemesio Montiel, son claramente de origen indígena. Por observación microscópica, se logró identificar en los ojos de la Virgen, de menos de 1 milímetro (aproximadamente 2 micras), la presencia del iris. Se pensaba que los ojos de la pintura eran simples puntos. Al profundizar en el estudio del ojo izquierdo, se pudo definir un ojo con las características humanas. Se observa claramente el orbe ocular, el conducto lacrimal, el iris y un pequeño punto de luz en el mismo. Maximizando el punto de luz, se pudo observar que el mismo parece formar la imagen de una figura humana con características bien específicas y naturales. Hoy María de Coromoto nos muestra cómo vencer la violencia que nos rodea al estilo de Jesús: traten a los otros como quieren que los traten a ustedes (Mt. 7,12) Su imagen muestra al Hijo Amado de Dios. Su único tesoro, como Señor de la historia que sostiene al mundo en su mano izquierda y nos bendice con la derecha. Como en las bodas de Caná nos recuerda su mandato: hagan lo que Jesús les diga (Jn. 2,5). Que María bendiga nuestra Patria y nos haga constructores de la justicia y la paz.
Definitivamente, el pueblo venezolano no se fundamenta solamente en la razón. Venezuela es un país con un gran sentimiento de religiosidad que busca en los hechos sobrenaturales y milagrosos, una respuesta a aquello que se le dificulta, a lo que no le encuentra explicación o simplemente a aquello que lo desesperanza. La Virgen de Coromoto hizo su primera aparición en 1652 ante el cacique de Cospes y su esposa, quienes contemplaron asombrados la imagen de una hermosa Virgen con un niño en brazos. Los civilizadores extranjeros llevaban años sin haber podido conseguir que los Cospes descendieran de las montañas y valles de Boconó y Guanare, para tomar parte en el aprendizaje del cultivo de los campos y de la doctrina Cristiana. El 08 de septiembre, sobre la corriente de las aguas del río Tucupido, la virgen le indicó en lengua indígena al Jefe de la Tribu y a varios indígenas lo siguiente: "Sal del bosque junto con los tuyos y ve donde los blancos para que reciban el agua sobre la cabeza y puedan entrar en el cielo". Ante la orden celestial, centenares de indios dejaron la montaña y se pusieron a la disposición de Juan Sánchez, un español noble y honrado, quien les fijó para su residencia y trabajo unos campos de su propiedad conocidos con el nombre de Coromoto, nombre propio de una quebrada en la confluencia de los ríos Tucupido y Guanare, de la cual toma la denominación la Santísima Virgen que allí apareció. Se deduce que la Virgen se constituyó en Misionera de los Indios Venezolanos. Pero no hizo sus apariciones sólo para convertir a los indios sino que dejó su retrato en esta tierra privilegiada para que la iluminara en la sucesión de los tiempos. El 8 de septiembre de 2002, se cumplieron 350 años de la aparición de la Virgen de Coromoto. El 1ro. de mayo de 1942 fue declarada Patrona de Venezuela por el Episcopado Nacional. El 7 de octubre de 1944, S. S. Pío XXII, la declaró "Celeste y Principal Patrona de toda la República de Venezuela". Por esta razón, a 50 años de su coronación canónica la Conferencia Episcopal Venezolana decretó el año 2002, como "Año Jubilar Coromotano" en el cual la Virgen peregrinará por todo el país desde el 13 de octubre, prolongándose por todo un año. Tal es la creencia en sus milagros y "favores" que en la pasada tragedia de Vargas, todos los guaireños señalan que la pérdida de la cabeza del niño que la Virgen llevaba en sus brazos, fue el sacrificio que hizo la Patrona de Venezuela para que se produjera el cese de la lluvia. La imagen de la virgen se movió de su rincón en la iglesia San Pedro Apóstol de la Guaira, subiendo cuatro escalones, para terminar justo al frente del altar.
Un lugar de altura para la devoción El 10 de febrero de 1996, su santidad el Papa Juan Pablo II, inauguró el Santuario Nacional de Nuestra Señora de Coromoto, el cual fue construido sobre el sitio exacto donde apareció la Virgen de Coromoto en 1652. Este templo que comenzó a levantarse en 1976, abarca más de 4.000 m2 de superficie y se eleva en su parte más alta hasta los 75 metros. Esta majestuosa obra tomó más de veinte años en ser concluida. Su estructura, rica en simbología cristiana, cuenta con dos capillas, tres altares, un estanque, balcones, miradores y más de 400 metros de vitrales, uno de los cuales está ubicado detrás del altar mayor y narra la leyenda de la aparición de la Virgen. El Santuario de Nuestra Señora de Coromoto: un destino del turismo religioso Guanare es conocida hoy en día como la "capital espiritual de Venezuela", debido a la importancia religiosa adquirida luego de la aparición mariana ocurrida hace más de trescientos años. A nivel mundial y hace poco en el país, se ha impuesto un movimiento que hace de la religión una alternativa turística. Esto ayuda a la reactivación económica de los gobiernos regionales y brinda una opción múltiple de desarrollo local; sin embargo, la ausencia de políticas definidas para el sector, así como la falta de inversión privada, motivan a que el sector tenga un comportamiento económico tímido. No obstante, esta ciudad resulta un paraje muy atractivo, sobre todo en fechas cercanas a la celebración de las festividades de la Virgen de Coromoto. Visitar el templo de patrona de Venezuela es prácticamente una parada obligatoria, no importa si usted es católico o practicante de cualquier otro credo: poca es la gente que no se impresiona ante la inmensidad del templo, su impactante diseño y la belleza de los vitrales. Un detalle muy particular que se esconde en el Santuario de la Virgen de Coromoto, es una colección de valiosos objetos religiosos que se encuentran detrás del altar, la cual es conservada hoy en día casi como un secreto para los feligreses y turistas de la zona
Oración de S.S. Juan Pablo II a Nuestra Señora de Coromoto. Virgen y Madre nuestra de Coromoto, que siempre has preservado la fe del pueblo venezolano. En tus manos pongo sus alegrías y esperanzas, las tristezas y sufrimientos de todos tus hijos. Implora sobre los Obispos y Presbíteros los dones del Espíritu, para que, fieles a sus promesas sacerdotales, sean infatigables mensajeros de la Buena Nueva, especialmente entre los más pobres y necesitados. Infunde en los religiosos y religiosas el ejemplo de tu entrega total a Dios, para que en el servicio abnegado a los hermanos los acompañe en sus trabajos y necesidades. Madre de la Iglesia, alienta a los fieles laicos, comprometidos con la Nueva Evangelización, para que, con la promoción humana y la evangelización de la cultura, sean auténticos apóstoles en el Tercer Milenio. Protege a todas las familias venezolanas, para que sean verdaderas Iglesias domésticas, donde se custodie el tesoro de la fe y de la vida, donde se enseñe y se practique siempre la caridad fraterna. Ayuda a los católicos a ser sal y luz para los demás, como auténticos testigos de Cristo, presencia salvadora del Señor, fuente de paz, de alegría, de esperanza. Reina y Madre Santa de Coromoto, ilumina a quienes rigen los destinos de Venezuela, para que trabajen por el progreso de todos, salvaguardando los valores morales y sociales cristianos. Ayuda a todos y cada uno de tus hijos e hijas, para que, con Cristo Nuestro Señor y Hermano, caminen juntos hacia el Padre, en la unidad del Espíritu Santo. Guanare, 10 de febrero de 1996
LAS MANIFESTACIONES COLECTIVAS TRADICIONALES EN TORNO AL CULTO DE LA VIRGNEN DE COROMOTO. La creatividad de los devotos a la Madre de Jesucristo en Venezuela ha llegado a tanta dedicación, que han surgido en diferentes comunidades del país grupos de danzantes que rinden especial honor trajeándose a la usanza, según el criterio de cada comunidad, al estilo de los indígenas de le época de la aparición en Guanare, así tenemos en Santa Teresa del Tuy en el Estado Miranda al Grupo de Indios Coromotanos, los cuales si bien no realizan danzas alegóricas, realizan coloridos desfiles, caminatas o procesiones con las sagrada imagen de la Virgen Coromoto; en las Poblaciones del Municipio Miranda en el Estado Mérida, entre ellas, La Venta, Cruz Chiquita, Timotes y de manera especial en Chachopo, los hombres, muy bien trajeados al estilo de indígenas realizan, para un día escogido previamente, por lo general un sábado o un domingo de septiembre, una serie de danzas alegóricas de gran colorido y belleza escénica, entre ellas la Danza de Los Indios Cospes Celestes, caracterizados por el porte de bastones de ritmo y mando que golpean entre sí o contra el suelo, los Indios Coromotanos propiamente dichos, quienes usan Xallas largas confeccionadas en materia de polietileno de color, extraída de los llamados sacos de fique y el Grupo Araña, específico de la población de Chachopo, caracterizado por el empleo de cuerdas de mecates de nailon que tejen y entretejen en singulares y llamativas danzas, por su parte en la localidad de San José de Tostós, perteneciente al Municipio Boconó en el Estado Trujillo, desde hace ya 51 años ininterrumpidos, los hombre se organizan para el segundo domingo de septiembre la danza de Los Indios Cospes de Tostón, una estampa de impecable belleza, en la cual participan mas de quinientos pobladores, organizados en grupos o subtribus, entre las que se pueden nombrar los Tostós o Tostoes Los Tirandá o Tirandíes, Los Tatuí o Tatuies y Los Tomó o Tomoes.
Himno a la Virgen de Coromoto Salve, aurora jubilosa de una Patria soberana que te bendice y te aclama con sus historias gloriosas; salve, Virgen de los Llanos, siempreviva del amor, cautivas tú el corazón de cada venezolano. Flores de nieve en Los Andes, olas de azul en el mar, todo me dice un cantar, para rimar tus bondades. En los pliegues tricolores de la bandera señera guarda Venezuela entera de su Virgen los amores.